domingo, 7 de junio de 2015

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Es una verdadera pena, pero estas Finales de la NBA cambiaron en un segundo cuando Kyrie Irving se desplomó al piso y luego salió furioso de la cancha, al borde de unas lágrimas que todo Cleveland apenas podía contener junto a él.
No quiero decir que estas Finales ahora cuentan con un asterisco invisible, eso suena feo y sería injusto para un gran equipo como los Golden State Warriors que van ganando esta serie por 1-0 por méritos absolutamente propios, pero ahora que Irving se fracturó la rodilla nos queda una sensación de que esta instancia definitiva podría llegar a ser decepcionante considerando las expectativas en la previa.
Quizás me equivoque, quizás la baja del segundo mejor jugador de los Cleveland Cavaliers no es tan sensible como parece serlo. Por eso a continuación les ofrezco las cinco claves de un segundo juego vital para las esperanzas y el destino de ambas escuadras.

1. Steph Curry tiene que abrumar a Matthew Dellavedova

A simple vista uno ve los números de Curry en su debut en las Finales y queda impresionado: 26 puntos, ocho asistencias y cuatro rebotes en 42 minutos, nada mal para el MVP.
Sin embargo, si uno examina a su partido más de cerca se dará cuenta que Irving le hizo la vida imposible tanto defensiva como ofensivamente, una frustración que se pudo ver claramente con este bloqueo brutal.


Ahora Irving ya no está y Dellavedova no le llega ni a los tobillos por más aguerrido que sea.
Lo principal para Curry será ser más agresivo y penetrar hacia el aro con más convicción, ya que sus primeros dos tiros libres no ocurrieron hasta el tiempo suplementario.
Si lo marcan de a dos, Curry no tendrá inconvenientes para encontrar a Klay Thompson solo en la esquina o a Andrew Bogut en la zona pintada. En las finales no hay misericordia, no se subestima, simplemente le pisas la yugular a tu rival y te aprovechas de su debilidad más obvia. Cuando esta choca con tu mayor fortaleza, entonces tu rival está en serio peligro.

2. Tristan Thompson se convierte en más que un rebotero

Thompson es un jugador que lo deja todo en la cancha y es el mejor rebotero de los Cavaliers, por algo siete de sus 15 rebotes el jueves ocurrieron en el primer cuarto del partido.
Es más, sobre el final de aquel cuarto sus siete rebotes individuales eran más que los de Golden State como equipo (6).
Thompson me hace acordar a Udonis Haslem, un tipo hecho para jugar finales que maximiza su talento hasta los limites de lo posible. Sin embargo, es necesario que esta vez él supere sus limites por el bien de los Cavs.
Thompson tuvo apenas dos puntos en el primer juego de la serie, eso no puede volver a ocurrir. El ala pivot de 24 años promedia 8,9 puntos por encuentro durante los playoffs y Cleveland va a necesitar que él anote 10 o más como en tres de los cuatro juegos de las Finales de la Conferencia Este.
Si logra llegar a ese objetivo, entonces será un valioso aliado para LeBron James.

3. Draymond Green y las faltas

Andre Iguodala fue vital para los Warriors en el debut, limitando a LeBron a encestar apenas cuatro de sus 14 tiros de campo (11 puntos) cuando él lo marcaba y el partido se moría en el último cuarto.
Sin embargo, el mejor jugador del planeta va a ser como el demonio de Tasmania este domingo y su desesperación por ponerse al equipo al hombro van a hacerlo imposible de detener con un solo marcador personal
Es por eso que Draymond Green, candidato a Defensor del Año esta temporada, debe ayudar a Iguodala.
Green se vio afectado por la acumulación de faltas (cinco en total, cuatro para el tercer cuarto) y eso limitó su efectividad. El hecho de que haya podido terminar el partido sin ser expulsado es meritorio, pero eso no quiere decir que jugar al límite de la guillotina sea recomendable.

4. J.R. Smith debe ser un líder

Tengo buenas y malas noticias para Cleveland. La buena es que la efectividad ofensiva de los Cavs no se altera demasiado sin Irving en la cancha durante estos playoffs.

Para colmo, la cantidad de asistencias fue la misma que la de balones perdidos sin su base y figura.
Bueno, la respuesta a ese dilema tiene nombre y apellido: J.R. Smith.
Si los Cavaliers piensan penetrar menos y tirar más, Smith no puede volver a repetir su horrenda actuación del jueves con apenas nueve puntos y tres de 10 triples. Él no solo estaba frio en California, estaba helado como en Alaska.
Los Cavs necesitan que él, por una vez en su vida, sea un líder veterano y la rompa cuando su equipo más lo necesita.
Su mejor actuación esta postemporada llegó en el primer juego de la serie contra Atlanta con 28 puntos y ocho triples incluidos. Es hora de que eso vuelva a repetirse.

5. El ritmo del juego

Los Warriors van a querer jugar a toda velocidad, a un ritmo frenético que haga que todo sea impredecible a puro triple y contraataque veloz.
LeBron, por otro lado, debe asegurarse de que el partido esté bajo su control y el partido sea más lento y predecible. El objetivo de los Cavaliers este domingo debe ser llegar a los últimos cinco minutos con posibilidades de ganar.
Todo parece indicar que en Golden State tienen a la pulseada casi ganada, pero cuando el mejor jugador del planeta está del otro lado de la cancha uno nunca sabe.

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