SANTA CLARA -- Los San Francisco 49ers están sufriendo del Síndrome Post-Harbaugh.
El viernes pasado, el tackle derecho Anthony Davis, de 25 años, se
convirtió en el 4° jugador clave de los 49ers que se retira en la
presente temporada baja, tres de los cuales tienen 30 años o menos.
Otros cuatro titulares se marcharon en la agencia libre. La selección de
draft del pateador Bradley Pinion llevó al canje de Andy Lee, tres
veces jugador de Pro Bowl como despejador, a los Cleveland Browns por
una selección de séptima ronda del 2017.
A pesar de tener tres viajes consecutivos al Juego de Campeonato de
la NFL en sus tres primeros años, Jim Harbaugh fue despedido a causa de
sus roces con la gerencia, los dueños y su fracaso para ganar un Super
Bowl. Y deben preguntarse si la dura personalidad de Harbaugh y su
competitividad exacerbada tuvo un impacto similar en los jugadores.
Aunque eso no suena descabellado, tampoco se vio durante las
prácticas de Harbaugh para el Super Bowl del 2012, cuando tuve la
fortuna de ser reportero de planta con los 49ers. De cerca, pude ver
cómo sus prácticas eran justas, inteligentes y eficientes. Armó quizá el
mejor personal de entrenamiento en el fútbol americano y los jugadores
respondían a las instrucciones del coach con entusiasmo.
Pero la factura física y mental de viajar a tres Finales de
Conferencia seguidas, incluyendo un pase al Super Bowl, suele pegarle a
cualquier equipo. Los 49ers terminaron con marca de 46-11-1 durante los
primeros tres años de Harbaugh. Jugaron ocho partidos de playoffs. Lo
que hizo Harbaugh fue más allá de aprovechar una plantilla mediocre
armada por Mike Nolan, Mike Singletary y Scot McCloughan, sino que él y
el gerente general Trent Baalke elevaron a la franquicia con sus
movimientos de personal en el 2011.
Les fue muy bien en la agencia libre con la adición del esquinero
Carlos Rogers, el profundo Donte Whitner y el centro Jonathan Goodwin.
Sus primeras tres selecciones del draft del 2011 fueron Aldon Smith,
Colin Kaepernick y el esquinero Chris Culliver.
El fútbol americano es un deporte de desgaste. La primera señal de
cansancio se hizo visible en el reporte de lesionados. Los 49ers
tuvieron únicamente 16 ausencias titulares durante la temporada regular
del 2012. Esa cifra se elevó a 86 en el 2013 y subió a 92 el año pasado.
La realidad es que la condición de contendiente actual de los 49ers ya terminó. Pro Football Focus
publicó recientemente las 32 plantillas de profundidad con un ranking
para cada jugadores. Los 49ers perdierona un jugador de élite (Willis),
tres jugadores de alta calidad (Lee, Chris Borland y Chris Culliver),
tres jugadores buenos (Mike Iupati, Anthony Davis y Justin Smith) y
cuatro jugadores con valor promedio (Frank Gore, Michael Crabtree, Dan
Skuta y Perrish Cox).
Si le damos cinco puntos a un jugador élite, tres puntos a uno de
calidad, dos a uno bueno y un punto al jugador promedio, la plantilla de
los 49ers perdió 24 puntos. Los 49ers sumaron al receptor Torrey Smith
(buena calificación) y a Reggie Bush (promedio). Eso deja la pérdida
neta en 21.
Utilizando el mismo sistema de valoración, los 49ers verán 43 puntos
de regreso, 16° en la liga. En lugar de esperar 11 a 13 victorias cada
temporada, los 49ers se ven como un candidato a terminar 8-8 igual que
el año pasado.
Lo que nos lleva a pensar sobre el futuro de Colin Kaepernick, quien
gana 19 millones de dólares por año y tiene 27 años de edad. Cualquier
equipo con una buena defensiva --lo cual veo en los 49ers-- y un
mariscal de campo talentoso puede sostener éxito en el campo, y una
temporada de 8-8 tiene pocas posibilidades de forzar un cambio de
mariscal de campo a menos que haya alternativas para reemplazarlo. Pero
los 49ers podrían estar tentados a canjear a Kaepernick con una
franquicia urgida de mariscal de campo a cambio de dos o tres
selecciones altas de draft, si aterrizan un acuerdo adecuado. Después
podrían analizar la forma de hacerse de un prospecto líder como mariscal
de campo en el draft, mientras reconstruyen otras partes del equipo.
Con Harbaugh, los 49ers llegaron a la cima. Sin Harbaugh, la organización deberá comenzar una nueva escalada.
0 comentarios:
Publicar un comentario