Bradley Wiggins, que se afeitó la barba para la ocasión, batió el Récord de la Hora UCI en el velódromo Lee Valley de Londres: 54,526. Nadie lo dudaba. La incógnita estaba en conocer la marca. Los 52,937 kilómetros del también británico Alex Dowsett eran carne de cañón,
aunque en el horizonte asomaba otro compatriota, Chris Boardman, que
elevó el registro a unos galácticos 56,375 km en 1996, en aquellos
tiempos en los que las bicicletas revolucionarias y las posturas de
Superman estaban permitidas. No llegó a tanto, pero aumentó la plusmarca
actual en 1,589 kilómetros. Un registro brillante.
En aquellos tiempos corría uno de sus referentes. Wiggins admira a Miguel Indurain, siempre lo ha confesado.
“Quizá suene idiota, pero hacía las sesiones de rodillo mientras veía a
mi ídolo en la televisión”, explicó el británico en la víspera de
coronarse en el Tour de Francia 2012. El podio de los Campos Elíseos les
une a ambos. Y ahora también, el Récord de la Hora, conquistado con la misma marca de bicicleta: Pinarello.
Indurain lo hizo con la famosa Espada. Ahora Wiggins cabalga sobre una
Bolide HR, una avanzada montura en la que han participado ingenieros de
Jaguar, que está valorada en 200.000 euros.
Indurain, presente este domingo en Londres, batió el Récord de la
Hora en Burdeos el 2 de septiembre de 1994: 53,040 kilómetros. Con el
tiempo, la UCI inhabilitó aquel registro, que dejó como ‘mejor esfuerzo
humano’, por haberse conseguido con una bicicleta con medidas no
homologadas. En el mismo saco metió las marcas de Moser, Rominger, Obree
y Boardman. De un plumazo, el récord retrocedió a la época de Merckx,
a las bicicletas tradicionales, y entró en un túnel que alcanzó su
cénit con Ondrej Sosenka en 2005 (49,700 km, en Moscú). A nadie le
motivaba la plusmarca de Sosenka…
Y entonces el actual equipo de gobierno de la UCI tomó una decisión
que ha reactivado el desafío: se pueden utilizar todas aquellas
bicicletas que estén homologadas para el ciclismo de pista. La fiebre se retomó el 18 de septiembre del año pasado con Jens Voigt (51,115),
que se jubiló con el récord, y continuó con Mathias Brändle (51,852),
Rohan Dennis (52,491) y Alex Dowsett (52,937). Incluso hubo tentativas
fallidas de Jack Bobridge y Thomas Dekker.
El Récord de la Hora UCI estaba lanzado… Sólo faltaba que alguno de
los grandes contrarrelojistas del pelotón aceptara el reto. Fabian
Cancellara renunció por despecho contra la UCI. Tony Martin no tiene la
mejor aerodinámica. Brad Wiggins, un laureado pistard, era el candidato
ideal. Wiggins tiene seis medallas olímpicas (tres oros, una plata y dos bronces) en velódromos, pero también un oro en la contrarreloj de ruta de Londres 2012,
precisamente la misma ciudad donde 6.000 voces corearon este domingo su
nueva conquista. Sufrió en el último tramo, pero supo vaciarse y un
minuto y medio antes de redondear la hora ya tenía el récord en el
bolsillo.
Allí, en Londres, Brad Wiggins se ha convertido en el quinto ganador del Tour de Francia que bate el Récord de la Hora.
Como Petit Breton, como Coppi, como Anquetil, como Merckx... Como su
ídolo Indurain. Con mejor marca que todos ellos. "Quiero que mi nombre
esté en esa lista", había dicho en los días previos. Ya lo tiene. En
letras de oro.
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