El castigo a los mejores jugadores de España por dar la espalda a la Copa Davis (conflicto con la Federación y Gala León aparte) tiene su purgatorio en Dinamarca, donde se deben expiar los pecados de Sao Paulo y Vladivostok. En la pista rápida indoor del Odense Idraetshal
un equipo que bien podría valer una final jugará por la permanencia en
el Grupo I Europa-África, la segunda división de la Copa Davis. De
ganar, el año próximo se intentará el ascenso al Grupo Mundial. De
perder, espera un playoff de descenso (30 octubre-1 noviembre) contra
Suecia.
Pero perder sí sería un cataclismo. La sorpresa más monumental del
deporte en los últimos años. Como repetir el KO de James 'Buster'
Douglas a Mike Tyson. Abrirá (14:00, TDP) Rafa Nadal (7º del mundo) contra Mikael Torpegaard (909º),
un tenista enrolado en la liga universitaria con Ohio State y con sólo
cuatro Futures disputados este año. "No voy a engañar, no lo conozco",
reconoce el líder de España.
Le seguirá David Ferrer, octava raqueta de la ATP, contra Frederik Nielsen, el 283
y único con experiencia en el circuito grande. Fue campeón de Wimbledon
en dobles con Jonathan Marray en 2012. Un tenista que ha pasado el año
rondando por challengers y como única hazaña para contar su victoria
contra Evgeny Donskoy, uno de los vergugos de España en Vladivostok.
Completan el equipo dos jugadores sin ránking: Thomas Kromann y el júnior Christian Sigsgaard. Por España, Roberto Bautista (22º) y Fernando Verdasco (43º), nominados como dobles aunque parece más factible que salga el proyecto de pareja olímpica para Río 2016 Nadal-Verdasco.
Nadal y Ferrer, que anunciaron "fin de fiesta" tras la quinta
ensaladera en Sevilla en diciembre de 2011 no coinciden desde entonces. El de Manacor se perdió ocho de los nueve últimos cruces entre lesiones y renuncias.
El de Jávea, al que una lesión en el codo derecho que todavía arrastra
le impidió ir a Vladivostok, no figura en el equipo desde la final de
diciembre del 2012.
"Estamos en una situación que nos gusta. Hemos entrenado al máximo y no nos cuesta. Lo asumimos",
dice Nadal. "No queda otra que empezar de cero para volver a estar
arriba", avanza Ferrer. "Que estén los dos aquí tirando del carro es un
ejemplo", apunta la capitana Conchita. Pero el paso por el purgatorio se podría haber evitado. as
0 comentarios:
Publicar un comentario