MÉXICO
-- Hace una década que Julio César Chávez se fue del boxeo. Con la mano
fracturada y su sexta derrota, no es el adiós que hubiera deseado el
más grande peleador mexicano de todos los tiempos; sin embargo, el
destino lo alcanzó y terminó por poner fin a una carrera de 25 años que
le permitió tocar las estrellas.
Nacido en Sonora pero
avecindado en Sinaloa por muchos años y ahora en Tijuana, Chávez habló
de esta década alejado del ring, de sus hijos, de sus errores y de la
pelea que libra día con día contras las adicciones, además del boxeo
mexicano, deporte que no ha sufrido tanto su ausencia, pues siempre
habrá uno, o más, que den la cara por la nación.
"La verdad no
extraño el boxeo, fueron muchos años peleando, creo que me debí haber
retirado antes, hubieran sido menos derrotas, pero en fin, no me
arrepiento de nada, de lo único que sí (me arrepiento) es de haber
llevado una vida desordenada, de no haber hecho bien las cosas porque,
imagínate, hubiera llegado a 100 peleas invicto, ese era un récord
inimaginable, hubiera sido difícil que alguien lo igualara", expresó el
excampeón mundial súper pluma, ligero y súper ligero.
Convertido
en el primer tricampeón mundial en la historia del boxeo mexicano en
1989, Chávez se mantuvo invicto desde 1980 hasta 1994, acumulando un
récord de 89 victorias y un empate. Terminó su carrera con marca de 107
triunfos, 86 por nocaut, seis derrotas y dos empates.
Entre sus
victimarios, aparecen nombres como Óscar de la Hoya, Kostya Tszyu,
Frankie Randall, Willy Wise y Grover Wiley, con el cual se retiró un 17
de septiembre de 2005. Entre sus victimados están Roger Mayweather, José
Luis Ramírez, Mario Martínez, Edwin Rosario, Héctor Camacho, Rubén
Castillo, Juan Laporte, Meldrick Taylor y Greg Haugen.
La mayoría
de sus derrotas, aceptó, se debieron a que ya no había tanto compromiso
con el deporte, aunque tiempo después logró recuperarse. "La pelea más
dura de mi vida ha sido en estos 10 años, ha sido luchar día tras día
con esta enfermedad, el alcohol y la droga, porque es una enfermedad que
llevamos por dentro y tengo que luchar día tras día porque si me
descuido poquito vuelvo a caer y no quiero dar un paso atrás", confesó.
En
estos 10 años, al 'César del Boxeo' ha estado cerca del ensogado por
dos razones, la primera de ellas ha sido la participación de sus hijos
como boxeadores y la segunda como analista de las principales funciones
de boxeo en el mundo. Si duda, la primera de ellas es la que más le ha
llenado de alegrías y tristezas.
"Han sido 10 años también de
estar con mis hijos, han sido 10 años bien complicados para mí porque
mis hijos a veces se descuidan y hacen cosas que no, en ese aspecto han
sido 10 años de preocupaciones pero también de alegrías, han sido 10
años de contrastes", apuntó.
Finalmente, sobre el boxeo mexicano,
JC dijo que sin dar nombres, siempre habrá alguien que saque la casta
por el país. "México siempre ha estado ahí, siempre habrá grandes
peleadores mexicanos, somos un país donde el boxeador viene de abajo, de
cuna humilde, y siempre hay buenos peleadores, salen muy buenos
campeones del mundo. Hay muchos peleadores buenos, siempre México va a
estar presente", culminó. espn
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