Lo que vimos el sábado en Nueva York, parece la mejor señal de que
los nuevos tiempos han llegado para el boxeo. La afirmación tiene un
aire épico cercano a la ciencia ficción, sin embargo la realidad nos
muestra que el éxito de la cartelera celebrada en el Madison Square
Garden comienza a mover los cimientos de este deporte. Y los
responsables, claro, son Román "Chocolatito" Gonzalez y Gennady
Golovkin.
Lo que todavía no había logrado los consensos necesarios, terminó de
conseguirlos en la explosiva noche sabatina: ellos son las grandes
estrellas emergentes. Y cuando decimos emergentes, nos referimos a lo
que debe nacer tras la devastación provocada por el natural paso del
tiempo y la salida de escena de aquellas figuras que en los últimos años
se hicieron dueñas de toda la atracción mediática. Floyd Mayweather,
Manny Pacquiao, Juan Manuel Márquez y Miguel Ángel Cotto que si bien se
mantiene activo, se encuentra a las puertas de su retiro definitivo.
El nicaragüense y el kazajo, son dos estrellas atípicas ya que no
provienen de las grandes escuelas del boxeo que suele triunfar en USA,
pero tienen los ingredientes exactos para llenar el enorme vacío de
emociones que ha padecido este deporte, de la mano de su figura mayor:
Floyd Mayweather.
Chocolatito y GGG son explosivos, noqueadores en el ring, mientras que
fuera del mismo se muestran serios, humildes y agradecidos al cariño de
la gente y a las oportunidades que este deporte les ha brindado para
crecer como seres humanos. Las comparaciones están demás. Ellos por si
mismos son la antítesis de lo que fue, ante los ojos del gran público,
Floyd Mayweather.
Su éxito los ha encaramado en las calificaciones de mejor libra por
libra, donde el voto de los expertos ha llevado a Chocolatito a ocupar
el primer lugar. Y esa es la razón central de esta columna. En lo
personal, ESPN me ha honrado con la invitación a ser uno de los diez
expertos que eligen a los diez mejores en el TOP más respetado a nivel
planetario. Reconozco que desde la salida de Floyd Mayweather, me
encuentro entre los electores del grupo que no le otorgó el primer lugar
a Chocolatito. Se lo otorgué a GGG y luego de lo visto el sábado
anterior, lo mantengo.
Sin embargo, no me desagrada ver Román González como el incuestionable
mejor LxL. Considero que no existen diferencias de calidad entre ambos.
Parece que GGG ha noqueado a rivales más duros que González, el que a
su vez ha peleado y ganado más veces como profesional, con menos años
de vida. Elegir a uno u otro en el primer lugar, solo es una cuestión de
perspectiva. Cada experto mide las capacidades de un púgil, basado en
la valorización de esas aptitudes, de acuerdo a su propio orden de
importancia. La estructura de esa escala es la que decide en el caso de
estas dos grandes figuras del boxeo actual.
Veamos mis razones para evaluar a uno y otro.
GENADDY GOLOVKIN
GGG es un exponente magistral en el mayor argumento del boxeo como
atracción de masas: el KO. Su entrega al espectáculo es generosa y no
existen peleas aburridas, cada vez que empieza su función. Cada batalla
la gana con contundencia, con autoridad, sin dejar un resquicio de duda
sobre quien fue el mejor en el cuadrilátero. GGG no le teme a nadie,
solo quiere enfrentar a los mejores. Desea barrer con la división para
que no queden dudas y bajo esa premisa, si se mantiene en este ritmo
algún día deberá ser reconocido como el mejor mediano de la historia.
Cada una de sus batallas no solo es una exhibición de poder, también es
un campo de experimentación donde el boxeo como arte se supera a sí
mismo, corrigiendo errores y variando sus capacidades ofensivas de
acuerdo con el rival de turno. Ante David Lemieux nos enseñó que no
estamos ante un noqueador común o esos a quienes algunos fanáticos
despectivamente apodan de "tirapiedras".
GGG tiene un control absoluto de su poder y es capaz de manejar sus
posibles errores, corrigiéndolos antes de que sucedan. Contra David
Lemieux subió como absoluto favorito, pero no por ello le restó valor al
poder destructivo de su oponente. Lo respetó y estableció con increíble
frialdad un plan de pelea que en ningún momento lo pusiera en riesgo de
ser alcanzado por los trallazos del canadiense. Jab, paciencia, volados
o ganchos largos desde la seguridad de su distancia y el paso atrás
cuando fuera necesario.
GGG no solo ganó por mejor, ganó por su inteligente plan de pelea, por
la capacidad de su esquina de diseñar una estrategia que anulara lo
mejor del adversario y hasta lo hiciera ver a su oponente más inferior
de lo que realmente podría ser. Y en esa estrategia elaborada de manera
inteligente por un equipo de altos valores dirigido por Abél Sánchez, se
diseñó una pelea con habilidad quirúrgica, con una exigencia de
cumplimiento obligatorio para su pupilo, se evitaron errores defensivos
y se ganó en contundencia, todo gracias al control de la efectividad.
GGG debido a su alto volumen de golpeo, en cada pelea incurre en un
elevado número de impactos lanzados que no llegan a destino. Esos
golpes, especialmente las rectas, cuando siguen de largo lo han dejado
expuesto, muchas veces, a contragolpes que rara vez lo afectaron. Ante
Lemieux esa historia podía ser diferente. Golovkin esta vez disminuyó el
volumen de golpeo y apostó por ser más efectivo: "lanzar y no fallar".
Y nos demostró que a la hora de asumir nuevos retos en su propio
boxeo, es capaz de desarrollarlos como si los hubiera practicado toda su
vida. Solo los mejores son capaces de lograr tanta sintonía en la
superación propia. Por ello GGG es a mi juicio el mejor del presente.
Pero veamos que otras razones pueden existir para respetar la elección de Chocolatito como el mejor de la actualidad.
ROMAN GONZALEZ
Román González es un noqueador fascinante, con un pasado, un presente y
un futuro que también resultan fascinantes. La presencia de Alexis
Argüello como mentor y motor de su carrera, el origen humilde de la
misma y desde un lugar donde no abunda el nacimiento de grandes
campeones, lo coloca en una posición atípica a la hora de evaluarlo
como boxeador, pero también como ejemplo de vida.
No es lo mismo llegar a donde él ha llegado habiendo nacido al mundo
del deporte desde la escuela boxística nicaragüense y entiéndase que
esto lo escribo con mucho respeto. El mexicano, el estadounidense, el
boricua, son exponentes donde el pasado siempre le abre paso al
presente para que tenga mejores posibilidades de futuro. Eso no sucede
en Nicaragua.
A esa leyenda que va construyendo Chocolatito, avanza con mucha
personalidad y con objetivos claros sin despegar los pies de la tierra
y sin dejarse encandilar por el éxito que le otorga su capacidad
deportiva. Chocolatito es un campeón en el ring y también un campeón
fuera del mismo. Y eso lo distingue, lo hace diferente, como ya lo hizo
diferente su increíble boxeo.
El nicaragüense, al igual que GGG, es un noqueador magistral. Y decimos
magistral porque todo su arsenal ofensivo y defensivo es utilizado bajo
la premisa de acabar con su rival antes del límite reglamentario de
cada pelea. Chocolatito golpea con las dos manos y con igual potencia.
Consigue lanzar combinaciones de tres y hasta cuatro golpes, en
sucesiones alucinantes e increíblemente todos esos golpes puede
colarlos por un mismo lugar: el centro de la guardia enemiga.
Pero si a todos nos sorprende esa capacidad de golpeo, más nos admira su
capacidad de golpear y al mismo tiempo evitar el contragolpe enemigo.
Algo en lo que a mi juicio, es único. Y es necesario aclarar esta
afirmación. Es muy común que los pugilistas que ponen presión continua
sobre su rival, padezcan como Talón de Aquiles, la falta de una
herramienta defensiva que les permita bloquear la respuesta cuando
fallan. O sea, no son inmunes al contragolpe. Eso no ocurre con
Chocolatito.
El nicaragüense cuando lanza el gancho, gira el cuerpo en un veloz
movimiento de piernas para repetir el golpe desde otro ángulo. Es un
reloj a velocidad de vértigo que va lanzando ganchos desde un círculo
infernal que obliga a su rival a abrirse, por más cerrada que sea su
guardia. Esa capacidad de colocar impactos en la zona media, buscando
siempre el área más vulnerable, justifica a la estadística. Chocolatito
ha ganado sus últimas diez peleas por el mismo expediente: TKO. Es
decir, él va destruyendo a sus oponentes mediante la acumulación de
ganchos en la zona media.
A ello, sumemos la variación de impactos. Hay momentos en que el
nicaragüense elige emplear rectas por encima de la guardia enemiga o se
toma descansos para jugar a "ser el acosado y responder con
contragolpes". Así lo hizo por momentos contra Brian Viloria, al que
dejó crecer en el intercambio y le respondió con golpes que siempre se
adecuaron a la necesidad ofensiva.
¿GOLOVKIN O GONZALEZ?
González a sus 28 años, ha ganado 44 peleas como profesional y 38 de
ellas fueron por la vía del KO. Su porcentaje de KOs es del 86%, contra
el 91% de GGG, el cual con 34 peleas ganadas y 31 de ellas por la vía
del KO, ha peleado menos veces, si bien es mayor que Chocolatito, tiene
33 años.
González al igual que Golovkin no pelea menos de tres veces por año,
aunque tiene temporadas como las del 2012 y 2014 donde peleó en cuatro
oportunidades. En materia de rivales, es difícil evaluar cuál de los dos
tuvo más cantidad de oponentes de mayor calidad o más peligrosos. Las
peleas de GGG en su mayoría, sin importar el nombre del rival, lo han
mostrado siempre como el más dominante y dueño del show. Al ojo de
todos, Golovkin nunca ha transmitido alguna duda que hiciera temer por
su victoria final.
Getty ImagesRomán González demolió a su rival de turno, Brian Viloria
Ya con Román González, el camino hacia este presente parece haber sido
más complicado. Entre sus oponentes hemos visto a rivales que lo han
hecho trabajar de verdad, antes de concretar su victoria. Es el caso de
sus triunfos sobre Manuel Vargas en 2011, Juan Francisco Estrada en 2012
o Akira Yaegashi en 2014.
La contundencia parece similar, son iguales de agresivos y ambos, como
en las peleas de este sábado, demostraron que si deben trabajar sobre
piernas (por laterales Chocolatito y en retroceso GGG) no dudan en
hacerlo, además de hacerlo a la perfección.
GGG es el mejor a la hora de utilizar el jab, pero Chocolatito lo supera
la hora de emplear el gancho. Los dos han demostrado una enorme
asimilación, los dos siempre buscan enfrentar a los mejores y son
sumamente aplicados al plan de pelea o los cambios de estrategia sobre
la marcha.
Tal vez, a los ojos del fanático Golovkin pueda tener mayores
merecimientos debido a que ha llegado primero a la exposición pública
masiva a través de una cadena como HBO o quizás por ser el mejor en la
más emblemática de las divisiones: la del peso mediano.
Como sea, será muy difícil luego de sus últimas y contundentes
demostraciones, tener una definición clara sobre cuál de los dos merece
ocupar el primer lugar entre los mejores libra por libra del planeta.
Como ya lo aclaré al comienzo, mi voto ha sido para Gennady Golovkin,
pero el mismo nace de un enfoque estrictamente personal, que hasta puede
estar equivocado. Hay tan pocas diferencias en la calidad de GGG y
Chocolatito González, que quizás necesitaríamos cambiar por un tiempo la
forma de votar y obligarnos a elegir a "los dos mejores libra por libra
para el primer lugar".
espn
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