La de vueltas que puede dar una carrera de MotoGP, y no digamos ya un campeonato. En Japón hubo muchos momentos en los que Lorenzo estaba virtualmente a nueve puntos de Rossi en la general y hubo un instante en el que incluso a cinco, cuando Pedrosa superó al italiano, pero al final la diferencia entre ambos se ha disparado hasta los 18 puntos…
Ha sido así porque un espectacular Dani también ha sido capaz de dar
caza al mallorquín, que ha quedado relegado finalmente a la tercera
plaza en Motegi, después de facilitar que Valentino le adelantara al irse largo en una curva de izquierdas.
Tenía motivos de sobra Lorenzo para lamentar su suerte. La meteorología
no había estado ya de su parte en citas anteriores, como las de
Silverstone o Misano, escenarios en los que había dominado con mano de
hierro en seco, y parecido ha vuelto a pasar en Motegi. A diferencia de
las otras carreras señaladas, en la pista nipona sí que está volando el
tetracampeón bajo la lluvia. Fue tan bien desde la primera vuelta que
llegó a liderar con cuatro segundos de ventaja sobre Rossi, pero su
desgracia esta vez fue que dejó de llover y que muy poco a poco se fuera
haciendo un carril de seco sobre el asfalto. El balear había machado
más que sus perseguidores el neumático delantero fruto de la intensidad
con la que tiró en las primeras vueltas y ahí había comenzado a firmar
su derrota.
El primero en darle caza fue un Pedrosa que llegó a
estar a 8.8 segundos de la cabeza y que acabó ganando por ocho, con lo
que el recital de la suavidad, técnica y finura de su pilotaje le
concedió casi 17 segundos frente a la competencia. Vamos, lo que viene
siendo un churro. Perder la carrera no hubiera sido un drama para
Lorenzo si hubiera acabado segundo, pero su problema fue que la rueda de
Dani inspiró a Valentino para llegar también hasta él. Se esperaba para
entonces un duelo fratricida entre ambos por la segunda plaza, similar
al que ya tuvieron en esta misma pista en 2010, pero Lorenzo se coló
cuando Rossi estaba ya a su rueda a pocas vueltas del final y no pudo
poner oposición alguna.
Quedaban aún cuatro vueltas para el final, pero
Jorge no pudo nunca intentar devolvérsela a Valentino y se tuvo que
conformar con un tercero que le pone ya contra las cuerdas. A partir de
ahora, el español ya no depende de sí mismo para ser campeón ya que,
aunque lograra las tres victorias que quedan en juego (Australia,
Malaisia y Valencia), El Doctor sería campeón con tres segundos puesto.
Eso sí, ninguno de los dos cree que se vaya a dar ese resultado tres
veces, porque hay que contar con los pilotos Honda, tal como demostró
Pedrosa logrando su victoria número 50 y su podio 139, tantos ya como el mismísimo Nieto, quedando sólo por delante para él Rossi (210) y Agostini (159).
Cuarto fue Márquez, que a final de carrera superó a
Dovizioso, en una carrera marcada por sus limitaciones físicas. Tras el
italiano llegaron Crutchlow y Smith, con el wild card Nakasuga octavo, y
Héctor Barberá excelente en la novena plaza, primero de la clase Open,
lo que le permite recuperar el liderato dentro de este grupo.
Aleix Espargaró fue undécimo tras sufrir una salida de pista al
inicio de carrera cuando estaba sexto. Álvaro Bautista fue 16º y Toni
Elías 20º. Caídas de Maverick Viñales, a mitad de
carrera cuando rodaba noveno, y de Pol Espargaró, escalofriante, en el
final de carrera, rozando el muro pero saldada sin lesiones.
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