LOS ÁNGELES – Kobe Bryant está dando buena espina durante la insípida –en lo colectivo- pretemporada de Los Angeles Lakers.
Su regreso después de la lesión está mostrando a un jugador que por
ahora está aguantando bien el ritmo de los primeros juegos de
exhibición. Con 18 minutos de media por partido, la Mamba Negra está
siendo de los jugadores más destacados de los laguneros. Fue el máximo
anotador con 21 puntos en la victoria de los suyos ante el Maccabi Haifa
(126-83) y dejó algunas perlas ante un Staples Center con ganas de
verle en acción.
Después de cuatro citas, una media de 13.7 ppj, un robo de balón por
juego, de su buena puntería con un 50 por ciento de efectividad en tiros
de campo y buen ritmo de juego, Kobe se siente muy bien físicamente.
“Estoy donde quiero estar físicamente”, señaló tras el encuentro.
Movimos bien la pelota. Hicimos un gran trabajo defensivo. Logramos
mantener el ritmo sin mirar atrás”.
El rival estuvo muy alejado del nivel de la NBA y los Lakers se
vieron obligados a apelar al espectáculo para tratar de olvidar las tres
derrotas que acumularon en los tres primeros juegos de la pretemporada
ante Utah en dos ocasiones y Toronto. Los partidos de exhibición suelen
ser indicativos de lo que sucede en la campaña regular. Así sucedió en
las dos últimas campañas, donde las derrotas fueron más que las
victorias antes de comenzar la competición y finalmente esa
circunstancia se reflejó de tal manera que se convirtieron en los dos
peores años de la historia de la franquicia. A pesar de los fantasmas
del pasado, Kobe es capaz de ver puntos positivos en el equipo.
“Los jugadores jóvenes que tenemos están jugando muy fuerte y son muy bravos”, agregó a ESPN Digital. “D'Angelo Russell tiene una gran visión y buen pase. Sabe medir los pases, es excelente. Todos (Russell, Julius Randle y Jordan Clarkson)
están muy adelantados. Son grandes creadores y jugadores de ataque pero
también pueden lanzar a canasta. Estoy encantado por cómo se están
desarrollando”, agregó.
Kobe se está enfrentando a la que podría ser su última temporada en
los Lakers. Con cinco campeonatos del a NBA, colocado como el tercer
máximo anotador de la historia de la liga, con un Jugador Más Valioso de
la temporada regular y dos medallas de oro en los Juegos Olímpicos, al
escolta todavía le quedan sueños por cumplir.
“Mi sueño es siempre ganar el campeonato. Pero para mí es mi salud.
Es muy importante para mí este campeonato, el estar con salud completa”,
declaró en español.
Si se hiciera realidad, sería la primera temporada en tres años que
juega sin caer lesionado gravemente. Su estado de forma es admirable
después de los percances pasados, 37 años de edad y a punto de afrontar
su vigésima campaña como profesional. Aún queda comprobar cómo se le da
el trabajo defensivo cuando empiece la regular ante jugadores más
jóvenes y correosos, sin embargo, en el horizonte hay un sueño claro:
los Juegos Olímpicos de Río.
“Quizás, quién sabe”, apuntó con una media sonrisa. espn
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