Dice un refrán que quien da primero, da dos veces. Sobre todo si se
trata de un evento corto como la serie divisional que hoy inician en
Toronto los Vigilantes de Texas y los Azulejos.
Los Azulejos parten como amplios favoritos en este compromiso, pues
además de contar con una de las alineaciones más demoledoras de todo el
béisbol en la actualidad, tendrán en la lomita a su astro zurdo David Price, uno de los más serios aspirantes al premio Cy Young de la Liga Americana.
Pero aunque parezca una paradoja, es en ese primer encuentro donde
radican las posibilidades de los Rangers, un equipo por el que nadie
apostaba un centavo al comenzar la temporada en abril.
Y es que Price, ganador de 104 juegos en ocho campañas en Grandes Ligas,
ha fracasado estrepitosamente en su paso por seis series de
postemporada con los Tampa Bay Rays y los Detroit Tigers.
En diez partidos, cinco como abridor, exhibe récord de 1-5, con efectividad de 4.50.
En 40 episodios ha tolerado 40 hits y 20 carreras limpias, con siete cuadrangulares, que lo convierte en una versión de Clayton Kershaw en el joven circuito, dominante durante el calendario regular y fácilmente bateable en los playoffs.
En la trinchera opuesta, el mexicano Yovani Gallardo tomará la pelota en su cuarta participación en una postemporada.
Gallardo (13-11 con efectividad de 3.42 en el 2015), estuvo en el 2008 y 2011 en playoffs con los Cerveceros de Milwaukee, con saldo de 1-2 y 2.08 en cinco juegos.
Ese primer juego podría hacer la diferencia en el resultado final de la
breve serie de cinco partidos, pues en el segundo encuentro, los Rangers
contarán con el estelar zurdo Cole Hamels, uno de los lanzadores que con más éxito ha hecho la transición de la Nacional a la más ofensiva Liga Americana.
Hamels sí ha sido un titán en postemporadas, cuando jugaba con los Philadelphia Phillies, en tanto su rival, el talentosísimo joven Marcus Stroman,
es una apuesta arriesgada, sobre todo, si Price falla en el primer
juego falla y hay que buscar a toda costa empatar la serie para no irse
con dos juegos de desventaja del Rogers Centre.
Los Azulejos ya tienen definida toda su rotación para la serie, pues el manager John Gibbons anunció al mexicano Marco Estrada y al nudillista R.A. Dickey para los juegos tres y cuatro, respectivamente.
Por su parte, el mentor de Texas, Jeff Bannister, aún no anunció a sus restantes abridores, a escoger entre el derecho Colby Lewis y los zurdos Derek Holland y Martín Perez.
Cualesquiera que sean los elegidos, no será fácil de todos modos amansar a una tanda cuya columna vertebral la componen Josh Donaldson y los dominicanos José Bautista y Edwin Encarnación, quienes dispararon sólo entre ellos 120 jonrones.
A ese trío súmenle a Russell Martin, Chris Colabello, Kevin Pillar y Justin Smoak, con 68 bambinazos en grupo, y la reincorporación de Troy Tulowitzki, para completar una verdadera máquina trituradora, más allá de los pitchers que tengan enfrente.
Por los Vigilantes, el hombre grande en el ataque debe ser el veterano quisqueyano Adrián Beltré, que cerró la contienda regular encendido con el madero.
Beltré, Prince Fielder y el coreano Shin-Soo Choo son las piezas fundamentales en la ofensiva tejana, sin descartar al venezolano Rougned Odor, un jugador en ascenso que podría ser de esos héroes inesperados que se crecen en octubre.
Pronóstico: Azulejos ganan 3-1 la serie, pero...si el compromiso
fuera al máximo de cinco encuentros, le tocaría nuevamente a Price
subirse a la lomita para el choque decisivo y habría que ver si los
fantasmas de octubre no vuelven a rondar al estelar zurdo.
Ah, por cierto, por ahí anda una supuesta maldición asociada a los
equipos en cuyos estadios se presenta la popular cantante Taylor Swift,
quien ofreció el pasado fin de semana dos conciertos en el Rogers Centre
de Toronto.espn
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