miércoles, 21 de octubre de 2015

Vólquez pretende volver a dominar a los AzulejosEstrada y sus Azulejos luchan por la sobrevivencia
TORONTO - Lanzar un tremendo juego frente a un equipo es una cosa, pero hacerlo de nuevo días después frente a la misma novena en el exigente marco de la postemporada no es ninguna perita en dulce. Ese va a ser el reto para el dominicano Edinson Vólquez, abridor del miércoles por los Reales de Kansas City en el quinto juego de la Serie de Campeonato de la Liga Americana frente a los Azulejos de Toronto.

"No es fácil", reconoció Vólquez a una pregunta de LasMayores.com."Es un buen equipo que tiene bastante poder. Necesitas ser inteligente. Es bien importante para
mi tratar de ejecutar mis lanzamientos, mantener la pelota bajita. Veremos qué pasa".
La primera vez que Vólquez se midió a los campeones del Este de la Liga Americana en la Serie de Campeonato de 2015 los puso a comer prácticamente en sus manos. En seis episodios de trabajo, espació dos hits y no permitió carrera alguna, mientras ponchaba a cinco en el cotejo celebrado en Kauffman Stadium, el hogar de los Reales.
La diferencia obvia entre abrir aquel juego e iniciar el quinto cotejo de la justa es que si Vólquez se une al selecto grupo de excelentes lanzadores que maniata dos veces a un rival en una misma serie de postemporada pudiera darle a Kansas City el boleto a su segundo Clásico de Octubre seguido.
En su apertura reciente, Vólquez hizo algo poco peculiar para un serpentinero de las Grandes Ligas. Cambió su estrategia planeada de antemano cuando venía caminando al diamante una vez realizado su calentamiento previo al encuentro.
"Es la primera vez que lo hago y me funcionó", comentó el derecho de la tierra del merengue. "Es el mejor sentimiento del mundo para un pitcher [saber que las cosas están saliendo a pedir de boca]. Ese día sabía que lanzaría un buen juego. No sabía cómo terminaría, pero sí que me sentía muy bien. Es bueno cuando uno se siente de esa manera, bueno para el equipo, para uno mismo y la fanaticada.
También va a ser diferente el escenario, porque no es lo mismo trabajar en un parque donde usualmente predomina el pitcheo que en un paraíso para los bateadores de largo metraje, como lo es el hogar de los Azulejos, el Rogers Centre de Toronto.
"Es un parque pequeño y la pelota vuela, no es como cuando uno juega en Kansas City, que es un estadio grande y la bola no camina mucho", comparó Vólquez. "Y también tiene mucho que ver con los bateadores de ellos, que te pueden cambiar un juego con solamente un swing. Tienen mucho poder".
Un tema bien interesante gira sobre el posible "robo de señas" de parte de los Azulejos, algo de lo que se enteró Vólquez debido a un comentario al respecto de su compañero de rotación y paisano, Johnny Cueto, que venía de lanzar tremendo juego frente a los Astros de Houston, pero que fue vapuleado en el tercer partido de la serie por la artillería de los Azulejos.
"Johnny lo dijo [el lunes por la noche], pero [si pasa eso] es culpa tuya", expresó Vólquez con sinceridad. "Necesitas esconder la bola y tener mejor comunicación con tu receptor cuando estás lanzando. Tenemos amigos en otros equipos y nos dicen siempre que algo pasa aquí con respecto a las señas. No me vuelvo loco por eso. Sólo me esmero en lanzar mi propio juego".
Por su parte, el dirigente de los Reales, Ned Yost, tiene plena confianza de que Vólquez pueda volver a salir a flote en un encuentro tan importante para la novena de Kansas City.
"Uno tiene la esperanza de que pueda ser así y él ha probado que puede hacerlo [de manera consistente]", analizó Yost. "Por eso este juego es tan maravilloso. No es como cortar galletas. "No sabes lo que vas a obtener hasta que llegues allí, ver qué te está funcionando, cómo está tú comando y si te es posible duplicar tu mecánica para repetir [una buena faena]. Lo sabremos [el miércoles]".
El piloto de los Reales no comulga con la hipótesis de que puede ser bien difícil para un abridor lanzar de manera sobresaliente frente a un equipo y luego ser capaz de derrotar de nuevo a esa misma novena pocos días más tarde.
"No es tan difícil, especialmente en esta situación", puntualizó Yost. "Tienes una idea bastante buena de lo que necesitas hacer. Ahora, la parte dura es subir a la lomita y ejecutar, hacer las cosas [bien] de nuevo".
Jugar en un parque de diferentes características no significará que los Reales tengan que cambiar el plan de batalla de sus lanzadores, de acuerdo a lo expresado por Yost. "No cambiamos nuestra estrategia", aseguró el piloto de los campeones del Centro de la Liga Americana. "Enfrentamos las cosas de la misma manera. Todo depende de la ejecución. Si estás realizando tus lanzamientos cuando lo deseas, vas a nulificar su poder porque los estás sacando de balance".
Por el otro lado:
El objetivo de mantener vivas las oportunidades de los Azulejos, en el que pudiera ser el último juego de pelota del año en Rogers Centre, está en las manos del derecho mexicano Marco Estrada, que va a abrir por segunda vez en la actual Serie de Campeonato. "Marco no tuvo una apertura mala en su primer juego, pero simplemente [el dominicano Edinson] Vólquez fue demasiado bueno", comparó el dirigente de los Azulejos. "Ellos [los Reales] cuentan con una alineación agresiva, difícil de enfrentar. Usualmente, él suma ponches, pero no los estuvo logrando, pero creo que en líneas generales estuvo bastante bien".
Para Estrada, la clave del primer juego fue que no pudo localizar su recta de cuatro costuras, algo en lo cual trabajó entre aperturas con miras al partido del miércoles. Medirse a un equipo que es bien agresivo y no espera muchos lanzamientos pudiera ser una pesadilla para muchos serpentineros, pero Estrada tratará de usar esa característica a su favor con el objetivo de ayudar a los Azulejos a forzar el retorno de la justa a Kansas City para por lo menos un sexto juego.
"Si quieren ser agresivos eso está bien, porque solamente tendría que hacer mis lanzamientos y pudiera sacar outs más rápidamente", analizó Estrada. "No pienso mucho en todo eso cuando estoy en la lomita, solamente en localizar bien mis pitcheos". El quinto partido de una Serie de Campeonato no puede ser catalogado como cualquier otro juego, pero esa es precisamente la manera como lo va encarar el derecho azteca. "Trato de tomar cada juego como si fuera uno de la temporada regular", dijo Estrada. "Tuve éxito entonces, ¿por qué cambiar ahora? Tengo la misma mentalidad para este juego. Y voy a tratar de mantenerla de esa manera.
"Hacer las cosas de este modo me ha ayudado a tener un año bastante bueno", agregó Estrada al contestar una pregunta para los lectores de LasMayores.Com. "Uno tiene que hacer los mismos lanzamientos, aunque la serie esté 2-0, 3-0, ó como sea. No quiero ponerme demasiada presión ni a mí mismo ni a los demás".
Prácticamente todo una nación tendrá sus ojos en Estrada cuando comience el partido del miércoles en el hogar de los Azulejos, pero el nativo de Sonora, México, asegura que se estará divirtiendo mucho en la lomita.
"Estoy disfrutando de cada juego", proclamó Estrada. "Gozo mucho más cuando estoy lanzando, que cuando estoy viendo el partido desde la banca. Me pongo más nervioso cuando estoy de observador, porque no hay nada que pueda hacer en torno al posible resultado. Uno puede relajarse y animar a los compañeros de juego, pero no hay nada que pueda hacer para ayudarlos en el terreno".
El margen de 3-1 que tienen los Reales sobre los Azulejos no es imposible de remontar, pero sí bastante difícil, en la acción de una postemporada de las Grandes Ligas. Curiosamente, los propios Reales lo hicieron no una, sino dos veces, en la postemporada de 1985, para ganar tanto la Serie de Campeonato de la Liga Americana como la Serie Mundial, pese a tener la soga al cuello dos veces.
Irónicamente, cuando ganaron la Serie de Campeonato de la Liga Americana en ese entonces, sus adversarios eran los propios Azulejos.mlb.com

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