
Rafa Nadal y Fernando Verdasco certificaron, con más pena que gloria, la permanencia un añito más en el infierno, en la segunda división de la Copa Davis. El dobles español solventó un trámite incómodo, por el poco lustre del escenario y la situación, dejándose un set frente a Frederik Nielsen (283º de individuales y 149º de dobles) y Thomas Kromann (sin ránking) para ganar 6-4, 3-6, 7-6 (7/4) y 6-4. Tras las victorias de Nadal y Ferrer el primer día, lograron el 3-0.
Conchita Martínez tendrá ahora por delante la labor de volver a convencer a los mejores para que se alisten en
julio del 2016 —España será cabeza de serie en el sorteo y se ahorra
una ronda— en una eliminatoria que debe dar la llave a otra de ascenso
al Grupo Mundial en septiembre. Eso sí, no se podrá pelear por otra Ensaladera, al menos, hasta 2017.
Los números 7º y 43º del mundo no lucieron frente a dos rivales sin nombre. A Frederik Nielsen le sostiene su título de campeón en dobles en Wimbledon 2012 junto a Jonathan Marray.
Pero se mueve ahora por el circuito challenger. De Kromann casi no hay
noticias, ni siquiera está presente en el circuito y desarrolla su
carrera en una liga francesa de clubes con 28 años. Eso sí, en Davis
presentaban juntos ocho victorias ante países flojos y cuatro derrotas.
Enfrente, un ex número uno y un ex top-10. Un proyecto de dobles olímpico para Río
que ya jugó y ganó a Italia en Davis en 2006 y este año se había rodado
en el Masters 1.000 de Montreal. Una diferencia abismal que luego no
fue tal en la pista.
En el destierro de segunda, sin ojo de halcón y sin estadísticas del
partido, España se llevó el primer set, en el que los daneses ya
lograron un break, pero se enredó en el segundo. Nielsen (sobre todo él) y Kromann se adueñaron de la red y se pusieron dos veces por delante para llevarse el parcial, meter al educado y poco ruidoso público danés en el partido y creer en que la sorpresa era posible. La tercera manga, de hecho, fue a la muerte súbita, pero Nielsen cometió dos dobles faltas finales en ella que entregaron el set a Nadal y Verdasco.
Un equipo español que bien valía una final se quitó de encima una
cita plomiza a la que se vieron abocados ellos mismos por un carrusel de
renuncias que había provocado tres derrotas consecutivas: Alemania, Brasil y Rusia. El domingo será plácido. Ahora toca remar. La próxima regata, en julio. as
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