Sin embargo, hay otro robo menos famoso, ocurrido cuando los Piratas de Pittsburgh
se robaron a Roberto Clemente de los Dodgers de Brooklyn. Ya que hoy es
el Día de Roberto Clemente en las Grandes Ligas, hagamos un recuento de
cómo ocurrió esto.
El escucha de los Dodgers Al Campanis, que ese entonces era manager en
la liga invernal en Cuba, vio por primera vez a Clemente en unos
entrenamientos en Puerto Rico en noviembre de 1952. Clemente acababa de
cumplir 18 años y mientras estudiaba en la secundaria jugaba para los
Cangrejeros de Santurce en la liga invernal puertorriqueña. El reporte
de escucha de Campanis - lo pueden ver aquí - incluyó una nota de A+ por
su brazo y poder y otra de A por todo lo demás. Campanis catalogaría a
Clemente como el "mejor atleta agente libre que yo jamás haya visto".
Roberto Clemente firmó su primer contrato con MLB con los Dodgers, pero estos no lo protegieron al año siguiente.
En ese momento, las mayores tenían en vigencia la Regla del Bono, que
tantos problemas causó. La misma se diseñó para evitar que los equipos
ricos firmaran a los mejores prospectos aficionados - el sorteo no dio
comienzo hasta 1965 - al igual que evitar el aumento en los bonos por
firmar, y de 1953 a 1957 la regla dictaba que los jugadores recibieran
un bono de por lo menos $6,000 por pasar dos años calendario en el
roster de un equipo de Grandes Ligas desde la fecha de su firma. La
regla era tan ridícula como suena y ciertamente lastimó algunas
carreras. Un lanzador llamado Tom Qualters pasó la totalidad de la
temporada 1954 en el roster de los Filis sin siquiera ser puesto en un
partido.
Los Dodgers firmaron a Clemente 15 meses después de la evaluación de
Campanis. Para ese entonces, los Gigantes, Bravos, Medias Rojas y
Cardenales también habían expresado interés, de acuerdo con la biografía
publicada por David Maraniss y titulada "Clemente". Los Bravos eran
serios candidatos, y se alega que llegaron a ofrecer los bonos más
grandes, entre $25,000 a $35,000. Pero Maraniss escribe que Clemente
quería jugar en Nueva York, donde tenía amigos y parientes en la
creciente comunidad puertorriqueña allí. Del libro de Maraniss:
Eso dejó la contienda entre Gigantes y Dodgers. Cualquier firma por encima de los $6,000 catalogaría a Clemente como un jugador de bono, lo que significaba que un equipo tendría que protegerlo en su roster de Grandes Ligas o arriesgarse a perderlo en un sorteo suplementario luego de su primer año en las menores. Los Gigantes, aparentemente concluyendo que Clemente necesitaba por lo menos un año más de acondicionamiento en las menores, mantuvieron su oferta por debajo de la línea de bono. Su escucha, Tom Sheehan, esperaba que Clemente firmara por el bono de $4,000 y que comenzara a jugar con el equipo Clase A en Sioux City, Iowa.Pero no fue suficiente. Los Dodgers firmaron a Clemente con un bono de $10,000 y un salario en el primer año de $5,000. Maraniss escribe que los Dodgers tenían motivos más allá de simplemente el talento de Clemente: Ellos simplemente querían mantenerlo alejado de los Gigantes, donde se habría unido a Willie Mays en los jardines. Ellos también sabían que él necesitaba algo de tiempo en las menores. El gerente de los Dodgers Buzzie Bavasi diría luego, "Fue un acuerdo barato para nosotros en cualquier forma que se mire". De hecho, como indica Maraniss, fue también barato en el sentido de que los bonos a jugadores blancos eran en promedio seis veces más altos que a jugadores negros y latinos. Los Dodgers asignaron a Clemente al equipo Triple-A Montreal para la temporada 1954 y la historia popular - repetida por el propio Clemente - es que la oficina central le dio órdenes al manager Max Macon de no ponerlo a jugar. La esperanza, aparentemente, era de esconder a Clemente de otros equipos, aunque por supuesto todo el mundo ya conocía de Clemente. Los Dodgers pudieron haber hecho lo que otros equipos hicieron con sus jugadores de bono, ponerlos a jugar de forma esporádica en las mayores. Por ejemplo, Harmon Killebrew firmó con los Senadores en 1954 y tuvo apenas 104 turnos en dos temporadas antes de pasar la mayor parte de las siguientes tres temporadas en las menores. En Montreal, Clemente apareció en 87 partidos pero tuvo apenas 155 turnos en el plato, mayormente ante lanzadores zurdos. Bateó .257 con dos jonrones.
¿Fue enterrado en Montreal? El autor Stew Thornley, en un artículo
publicado originalmente en 2006 en The National Pastime, apunta varios
errores de hecho en algunas de las biografías de Clemente y argumenta en
contra de la teoría de que los Dodgers simplemente trataron de esconder
a Clemente. Él escribió:
Aunque Bavasi había alegado en el momento que habían firmado a Clemente solo para mantenerlo lejos de los Gigantes, en el 2005 él ofreció una razón diferente. "Yo sé que tus fuentes no son idiotas", le escribió en un correo electrónico al autor, "pero ninguna de esas cosas que mencionas son [sic] exactas. Comencemos por el principio". Entonces Bavasi le escribió que, si bien no existía algo como una cuota vigente, la raza fue un factor en su decisión de poner a Clemente a jugar en Montreal en vez de en Brooklyn:
"Walter O'Malley [dueño de los Dodgers] tenía dos socios que estaban preocupados por el número de minorías que estábamos trayendo a los Dodgers. ... La preocupación no tenía nada que ver con cuotas, sino con el pensamiento de que demasiadas minorías podrían causar un problema con los jugadores blancos. Yo dije que no era así. Ganar era lo más importante. Yo estaba de acuerdo con la junta de que debíamos obtener la opinión de un jugador y que yo me guiaría por la opinión de ese jugador. La junta llamó a Jackie Robinson. Rayos, ahora yo me sentía bien. Se le dijo a Jackie del problema, y, luego de pensarlo por un rato, me preguntó que quién saldría si Clemente se quedaba con uno de los puestos. Yo le dije que George Shuba. Jackie estuvo de acuerdo en que Shuba era el que debía salir. Entonces yo le dije que Shuba no estaba entre los mejores jugadores del equipo, pero que era el más popular. Luego de eso me sorprendió al decirme, y cito: 'Si yo fuera el gerente, yo no traería a Clemente al equipo y enviaría a Shuba o a otro jugador blanco a las menores. Si hago esto, estaría retrasando nuestro programa por cinco años'".
Ahora, todo eso suena razonable. Por otro lado, en 2005 Bavasi tenía 90
años de edad. ¿Estaba su memoria lo suficientemente clara como para
recordar lo que Jackie Robinson le había dicho 51 años antes? Y suena
convincente el hecho de que Jackie Robinson habría ofrecido una razón
perfectamente convincente para no tener a Clemente en el equipo. Hey,
sería mejor para los jugadores negros no tener otro jugador negro en el
equipo.
Me temo que la verdad quedará enterrada en la historia. Es posible que
ambas teorías sean ciertas: Los Dodgers estaban preocupados de tener
demasiados jugadores negros en el equipo e intentaron esconderlo en
Montreal. Thornley sugiere que Clemente no era demasiado bueno para
jugar - perseguía mucho los pitcheos fuera de la zona - y solo comenzó a
jugar tarde en la temporada como parte de comités. Mientras tanto,
Shuba pasó toda la temporada 1954 en el roster y bateó .154 en 65
turnos.
O quizás era en realidad un compañero popular.
De todos modos, recientemente leí en alguna parte que Clemente fue el
único jugador de bono enviado inmediatamente a las menores, quedando con
esto desprotegido. No puedo confirmar si esto es cierto, pero Clemente
quedó elegible para el Sorteo de Regla 5 por el comité seleccionador de
Grandes y Pequeñas Ligas. Los Piratas, con el peor record en la Liga
Nacional, tenían el primer turno. Eran manejados por el ex gerente de
los Dodgers Branch Rickey y los escuchas Howie Haak y Clyde Sukeforth -
traido a Pittsburgh desde Brooklyn por Rickey -habían visto a Clemente
durante la temporada de la Liga Internacional.
Branch Rickey Jr. representó a los Piratas en el sorteo y seleccionó a Clemente. El precio: $4,000.
Y así fue como los Piratas se robaron a Roberto Clemente de los Dodgers.
Como nota al calce: Cuando Branch Rickey Sr. finalmente vio a Clemente
jugar por primera vez en la liga invernal luego que los Piratas lo
seleccionaran, no quedó impresionado, haciendo hincapie en el tímido
corrido de las bases que hacía Clemente y en el terreno, y su
decepcionante velocidad de pies. Sin embargo, sí admitió que el chico
tenía un buen brazo. Clemente tuvo que pasar toda la temporada de 1955
en el roster de los Piratas y puso números de .255/.284/.382 con cinco
jonrones en 474 turnos. Aunque bateó .311 en la siguiente temporada,
bateó apenas 26 cuadrangulares en sus primeras cinco temporadas y no
tuvo su primera temporada de superestrella hasta 1960, cuando tenía 25
años y finalmente su poder se había desarrollado.
ESPN
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