La aparición de estas banderas derivaron en una sanción por 40 mil euros para el club blaugrana. BARCELONA -- Las banderas independentistas catalanas siguen siendo un dolor de cabeza en el Camp Nou. Este lunes la UEFA castigó al FC Barcelona con una multa de $40 mil euros por la exhibición de dichas enseñas en el Camp Nou durante el partido frente al Bayer Leverkusen, la segunda sanción por el mismo motivo y que, se da por hecho, no será la última.
Y el club, contrariamente a la primera multa después de la final
de la Champions cuando prefirió tratar el tema de forma discreta y
diplomática, ya comunicó, por medio de su vicepresidente Jordi Mestre,
que agotará todas las vías “para defender nuestros intereses”.
A su llegada a Bielorrusia, Mestre explicó que el Barcelona
recibió “con mucho disgusto” la multa y dio a conocer qué camino tomará
el club. “No somos demasiado optimistas pero recurriremos la multa a la
UEFA y si no obtenemos una respuesta positiva iremos al TAS. Y si ahí
tampoco nos responden acudiremos a la justicia ordinaria, a la Corte
Suiza y… Si hace falta al tribunal de Estrasburgo” clamó el
vicepresidente azulgrana, desmarcándose de las buenas palabras y la
calma con que había afrontado el asunto en meses pasados.
“Está claro que la vía diplomática no nos ha servido y que
tenemos que cambiar” admitió el dirigente en Minsk, sin dar muchas más
pistas de la urgencia con que los servicios jurídicos del club presenten
el recurso.
Las reacciones alrededor del Barça en cuanto se tuvo conocimiento
de la multa impuesta no pudieron ser también más unánimes. “Nunca he
mezclado política con deporte, pero han conseguido que en el próximo
partido de Champions vaya al campo con una estelada” bramó un aficionado
en un programa de radio catalán, donde una improvisada encuesta mostró
el enfado mayúsculo provocado por la sanción de la UEFA.
La final de la Champions en Berlín le significó al Barcelona una
multa de $30 mil euros que ascendió a los $40 mil en el choque frente al
Leverkusen. Y el cuatro de noviembre, en el duelo frente al BATE
Borisov, se espera que el graderío esté todavía más poblado de esas
banderas. Y que el caldeado ambiente que se respiró en el choque ante el
equipo alemán se multiplique en el próximo encuentro.
Aunque se filtró que el informe que debía realizar el delegado de
la UEFA David Griffiths no iba a ser desfavorable al club, la Comisión
de Control y Disciplina del organismo volvió a castigar al club
azulgrana, como ocurrió a partir de la denuncia de la inspectora
ucraniana previa a la final de Berlín.
El 23 de julio conoció el Barça la primera sanción, apenas haber
ganado las elecciones a la presidencia. Bartomeu decidió hacer frente a
la multa y reunirse con la UEFA para discutir el asunto por la vía
diplomática. Albert Soler, Director profesional del club, mantuvo un
encuentro con el secretario del organismo, Gianni Infantino, en el que
le entregó un documento en que demostraba que en el contexto político
actual los gritos favorables a la independencia y la exhibición de
banderas independentistas debían considerarse “normales”.
El Barcelona consideró que la reunión con la UEFA había sido
“satisfactoria” y que el organismo entendería los argumentos
presentados, por lo que existía “plena confianza”, en palabras de una
fuente del club, que no se repetirían las multas…
Ahora, sin embargo, el club admite estar en una posición
extremadamente difícil por cuanto es consciente de que en el próximo
partido se multiplicarán las protestas de los aficionados y, en buena
lógica, habrá una nueva multa.
El Barcelona, eso sí, ya anunció su intención de abandonar las
buenas palabras y pasar a los hechos. “Es difícil adivinar qué pasará”
expresó una fuente jurídica, poco optimista de entrada con la suerte que
pueda tener el club azulgrana. “Después de aceptar la primera sanción,
es probable que no se acepte un recurso por otra con el mismo argumento
porque son actos consentidos idénticos” advirtió dicha fuente.espn
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