martes, 17 de noviembre de 2015

Qué estará pensando Julius Erving al ver a los actuales Philadelphia 76ers, la misma franquicia a la que llevó a ganar en 1983 el último campeonato de los tres que acumula en su historia.

Y a Tim Hardaway, que se le estará pasando por la cabeza mientras observa a Golden State Warriors relucir más que el oro con el que nunca pensaron toparse. Cuánto han cambiado los tiempos. Con la temporada NBA recién comenzada, ya se vislumbran las intenciones de los mejores y de los peores. Los destinos que viven ambos equipos son dispares cuando nos adentramos en la recta final del año. La perfección orquestada y la sinfonía del básquetbol acuñada por los Warriors se contraponen con la hecatombe que viven unos Sixers en caída libre.
El conjunto dirigido por Brett Brown sufre en silencio otro año que ha comenzado de la peor manera posible. Y ya van dos consecutivos. Se trata de la primera ocasión en la que un equipo de la NBA tiene un comienzo de 0-10 en dos temporadas seguidas. Contando con la pasada, ya son 21 los encuentros al hilo que no han podido solventar los actuales colistas de la liga. La última victoria les llegó el 25 de marzo y en la actualidad están a seis derrotas de empatar con el arranque de la campaña pasada.
Los Warriors, por su parte, viven un ambiente absolutamente opuesto. Con un balance de 11-0, se encuentran a cinco encuentros de superar el récord de más triunfos al hilo en el comienzo de una temporada de la historia. De llegar invictos a ese punto, podrían batir la marca ante los Angeles Lakers el martes de la semana que viene. Houston Rockets en la campaña 1993-94 y Washington Capitols en la 1948-49 acumulan el récord de 15.
Según datos de ESPN Stats and Info, se trata de la sexta ocasión en la historia de la liga en que un equipo comienza con un balance de 0-10 y el otro con 10-0, algo que ambas franquicias ya han superado. De esta manera surgen las cábalas sobre qué llegará primero, una derrota de los Warriors o una victoria de los 76ers. Los dos cuentan con cuatro juegos esta semana. Los 76ers ya han desperdiciado una de las balas después de caer ante Dallas Mavericks con un Jahlil Okafor que anotó 19 puntos y agarró 11 rebotes. Los próximos rivales del plantel de la Conferencia Este son Indiana Pacers en casa, Charlotte Hornets, el sábado, y Miami Heat, el domingo, fuera.
Los Warriors se miden a Toronto Raptors en su feudo este martes, el jueves ante unos Los Angeles Clippers con sed de venganza después de perder en el Oracle Arena a comienzos de mes; ahora los angelinos irán a por la revancha en el Staples Center. Chicago Bulls visitan tierras californianas el viernes y el domingo Golden State viajan a Denver.
Tanto los vigentes campeones como Filadelfia tienen partidos en días consecutivos, juegan lejos de su hogar en algunas citas. Dejando atrás los porcentajes que brinda ESPN´s Basketball Index, que asegura que los 76ers tienen un 65 por ciento de chances de ganar al menos uno de los juegos que se avecinan y los Warriors, un 70 por ciento de perder como mínimo uno de los encuentros, lo cierto es que si el baremo de medir es el estado de ánimo, la cuesta está demasiado empinada para unos 76ers que no hacen más que verlas venir. Los Warriors tienen capacidad de sobra para seguir con la tendencia que llevan marcando desde la temporada pasada. Mejor no hablar de la tendencia de Filadelfia.

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